La ALIANZA por los TDAs, reconoce y asume como
propios los siguientes PRINCIPIOS en los que fundamenta todas sus
actuaciones.
1º Cualquiera puede observar que existen
diferencias físicas entre grupos de personas: colores de la piel, de los
ojos, del cabello, estatura, constitución física,... Por otra parte, el
conocimiento científico ha permitido conocer la existencia de otras
diferencias biológicas -no observables de manera directa- tales como el
temperamento y las diversas capacidades.
2º Algunas de las características observables de manera directa o indirecta
pueden ser causa de dificultades por parte de la persona que las posee,
dependiendo de las circunstancias del entorno físico o social en el que se
desarrollan. Cuando estas diferencias y sus efectos son claramente
observables, las sociedades avanzadas han efectuado modificaciones físicas o
sociales para facilitar el desenvolvimiento de quienes las poseen. Así, por
ejemplo, se han eliminado barreras arquitectónicas, se ha desarrollado la
escritura braille, se fabrican implantes auditivos, se ajustan los
currículos escolares, bien en contenidos, bien en procedimientos,..., se
designan profesionales especializados en la atención educativa a personas
diferentes, se elaboran programas especiales, se aplican medidas educativas
y física en Centros escolares y sanitarios, etc... Todo ello, bajo la
consideración de que algunas personas son "diferentes", pero no
necesariamente "deficientes", ni "enfermos", incapaces de adaptarse al medio
cuando éste se ajusta en alguna medida a ellos.
3º La capacidad atencional (conjunto de diversos procesos) es muy diferente
entre las personas, dependiendo -como otras capacidades- del mensaje
genético, y no observable por métodos directos.
4º Las diversas capacidades atencionales tienen múltiples efectos en el
comportamiento de los individuos. De especial relevancia durante el período
de desarrollo infantil, las diferencias en capacidad atencional afectan
notablemente a todos los aprendizajes, tanto sociales, como académicos. En
el caso de escolares con algún déficit atencional, la ausencia de ajustes
metodológicos en los programas educativos suele ser un factor influyente en
el fracaso escolar, que, a su vez, puede alterar las relaciones sociales
entre el alumno y los profesores, padres, hermanos, compañeros/as, etc...
5º Cuando, debido a la falta de conocimiento sobre la capacidad atencional
de un niño o adolescente, el entorno familiar, escolar o social en general,
le exige un comportamiento que "no es capaz de llevar a cabo con
regularidad", se inicia un proceso de deterioro progresivo de las relaciones
familiares, escolares y sociales. De este modo, se instaura progresivamente
una situación de inadaptación escolar (fracaso o bajo rendimiento), familiar
(problemas de disciplina, agresividad, ...), social (exclusión social,
acoso,...) y personal (ansiedad, estrés, trastornos psicofisiológicos, mal
autoconcepto y baja autoestima).
6º Las citadas muestras claras de inadaptación en alguno de los ámbitos
antes descritos se suelen atribuir a tres clases de factores: a)
características del niño (su temperamento), b) características del entorno
(mala educación recibida) o c) mal funcionamiento de alguna parte de su
cerebro.
7º En la actualidad, cuando un niño o adolescente se manifiesta de este modo
en relación con sus características atencionales, suele recibir atención por
parte de algún profesional de la salud, tras la cual, en muchos casos,
recibe el diagnóstico clínico de "Trastorno por Déficit de Atención".
8º La situación de Trastorno por Déficit de Atención (TDA/TDAH), es
diferente de la condición Déficit de Atención. Hasta la fecha, no se han
encontrado evidencias de que las personas que poseen la condición "DA/DAH"
tengan alguna enfermedad, ni física ni mental: son meramente personas
diferentes de los demás en alguna de sus capacidades. Las personas con TDAH
(poseedoras de la condición DAH) se encuentran -temporalmente- en una
situación de inadaptación, con el consiguiente malestar emocional, por lo
que puede aceptarse que padecen un "trastorno mental", según los acuerdos
internacionales de denominación de los problemas de las personas (DSM-IVTR/
CIE-10).
9º El diagnóstico de TDA/TDAH constituye un acuerdo entre profesionales para
denominar el factor inicial (diferencias en capacidad atencional) que ha
desencadenado una situación de inadaptación. Es por lo tanto el término que
los profesionales emplean en la actualidad para describir una situación que
puede ser temporal, siempre y cuando se proceda a modificar algunos de los
factores que la han producido. En el pasado se emplearon otras
denominaciones y quizás en el futuro se empleen otras nuevas.
10º La situación de Trastorno por Déficit de Atención puede valorarse en
cuanto a su intensidad como Leve, Moderada y Grave, según la amplitud e
intensidad de la situación de Inadaptación (en más o menos entornos y de
mayor o menor perjuicios).
11º Desde hace años la sociedad cuenta con algunos fármacos que no modifican
la condición de las personas con DA, pero que mejoran temporalmente su
funcionamiento, lo que les ayuda a desenvolverse mejor durante los períodos
de aprendizaje, evitando o reduciendo la situación de Trastorno.
12º Habida cuenta de que los fármacos no constituyen una opción terapéutica,
ya que no cambian la condición DAH, es preciso contar con modificaciones en
los hábitos educativos de las familias y con adaptaciones curriculares en
los Centros escolares, así como proporcionar ayudas específicas a estos
escolares para que adquieran habilidades de regulación de su conducta
atencional y mejoren su comportamiento social y escolar.
13º La Detección Temprana de las diferencias atencionales permite poner en
marcha medidas preventivas con las cuales se evita la aparición del
Trastorno por Déficit de Atención.
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